3I/ATLAS: El tercer mensajero interestelar desafía las leyes del sistema solar
- María del Mar

- 29 dic 2025
- 3 Min. de lectura
El cosmos acaba de enviarnos su tercer recordatorio de que nuestro sistema solar no es un compartimento estanco. Tras el paso de 'Oumuamua en 2017 y el 2I/Borisov en 2019, el cometa interestelar 3I/ATLAS (C/2025 N1) se ha convertido en el protagonista absoluto de la astronomía a finales de este 2025.
Gracias a la posición privilegiada de la sonda Europa Clipper de la NASA, la humanidad ha logrado observar este objeto desde un ángulo nunca antes alcanzado, confirmando sospechas sobre la química de otros mundos.

Una perspectiva única del 3I/Atlas desde la Europa Clipper
Aunque la misión principal de la Europa Clipper es estudiar la luna helada de Júpiter en 2030, su encuentro fortuito con el 3I/ATLAS el pasado 6 de noviembre ha sido un éxito científico inesperado.
Mientras los telescopios terrestres luchaban con la luz solar, la sonda se situó en una geometría perfecta entre el cometa y el Sol.
Utilizando su Espectrógrafo Ultravioleta (UVS), la nave logró capturar detalles del núcleo y la coma que serían invisibles desde la Tierra. Este "enfoque a favor de la corriente" permitió identificar con precisión la firma química del viajero: hidrógeno, oxígeno y partículas de polvo que confirman una intensa fase de desgasificación tras su paso por el perihelio el 30 de octubre.
Los misterios de la "Anticola" y los chorros oscilantes
Lo que más ha desconcertado a los astrónomos es la aparición de una anti-cola, una estructura de polvo que parece apuntar directamente hacia el Sol, alcanzando una extensión de un millón de kilómetros.
Característica | Detalle Técnico |
Rotación del núcleo | ~15,5 horas |
Ciclo de oscilación | 7 horas y 45 minutos |
Punto más cercano a la Tierra | 19 de diciembre de 2025 (1.8 UA) |
Próximo hito | Encuentro con Júpiter (Marzo 2026) |
Investigadores del Observatorio del Teide, en España, han detectado chorros oscilantes que cambian de posición con un ritmo casi mecánico. Esto sugiere que el cometa tiene regiones activas que liberan gas a medida que el núcleo gira, una física "normal" para nuestros cometas, pero asombrosa para un objeto formado alrededor de otra estrella.
¿Señales artificiales? El veredicto del Instituto SETI
Como ocurre con cada visitante interestelar, la sombra de la especulación sobre un origen artificial planeó sobre el 3I/ATLAS. Sin embargo, el Instituto SETI y el programa Breakthrough Listen han sido tajantes tras sus observaciones de diciembre:
Se utilizó el Telescopio Green Bank para buscar tecnofirmas entre 1 y 12 GHz.
Resultado: No se detectó ninguna señal candidata.
Conclusión: El objeto es de origen puramente astrofísico y natural.
El cosmos nos visita: lo "normal" en el universo es lo extraordinario para nosotros
La llegada del 3I/ATLAS es una cura de humildad para la ciencia moderna. Nos hemos pasado décadas teorizando sobre cómo se forman los sistemas planetarios lejanos, y ahora tenemos a un "embajador" de uno de ellos cruzando nuestro patio trasero. Lo más valioso de este descubrimiento no es que el cometa sea extraño, sino precisamente lo normal que es.
Que la física de los cometas interestelares sea similar a la de los nuestros sugiere que las leyes de la química y la termodinámica son universales: en cualquier rincón de la galaxia, el hielo se sublima y el polvo brilla bajo la luz de una estrella.
Este éxito también reivindica la flexibilidad de las misiones espaciales. Que la Europa Clipper, bajo la actual administración estadounidense, haya sido capaz de pivotar sus instrumentos para cazar un cometa en pleno vuelo demuestra una agilidad técnica envidiable.
Estamos aprendiendo que el espacio no se conquista solo con destinos fijos, sino con la capacidad de mirar hacia donde surge lo inesperado. El 3I/ATLAS se aleja ahora hacia Júpiter, pero nos deja una lección clara: el universo es un lugar mucho más conectado de lo que nuestras fronteras del sistema solar nos hacían creer.
❓ Preguntas Frecuentes
¿Es peligroso el cometa 3I/ATLAS para la Tierra?
En absoluto. En su punto más cercano el 19 de diciembre, pasó a 270 millones de kilómetros de nosotros (más allá de la órbita de Marte).
¿Qué es una "anti-cola" en un cometa?
Es un efecto visual donde parece que la cola apunta al Sol. En realidad, son partículas de polvo más grandes que se quedan en el plano orbital del cometa y, por la perspectiva desde la Tierra, dan esa ilusión óptica.
¿De dónde viene este cometa?
Es un objeto interestelar, lo que significa que se formó en otro sistema estelar, fue expulsado y ha estado viajando por el espacio profundo hasta entrar en nuestro sistema solar.







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