Restaurantes y delivery: la revolución gastronómica que empezó hace 4.000 años
- Alejandra L.
- 8 ago 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 1 dic 2025
Imagina un día cualquiera… pero en el 1700 a.C. No existen móviles, ni apps de reparto, ni riders con mochilas térmicas, pero una cosa sí es igual: si tienes hambre, puedes comer fuera de casa sin cocinar.
Bajas a una calle polvorienta de tu ciudad mesopotámica y entras en una taberna de barro y caña. Una mujer te sirve pan recién hecho, una jarra de cerveza de cebada y un guiso caliente. Pagas unas monedas —o un poco de cerveza— y sigues tu camino.
Lo que hoy llamamos “restaurante”, “comida para llevar” o “delivery”… es mucho más antiguo de lo que creemos. Su historia se teje entre el Tigris, el Nilo, las ágoras griegas, la Ruta de la Seda y los termopolia romanos, demostrando que nuestra costumbre de encargar comida tiene miles de años.
Prepárate: este viaje gastronómico recorre más de 3.000 años.

Los primeros restaurantes y delivery de la historia
Mesopotamia (ca. 1700 a.C.): las primeras tabernas documentadas
En ciudades como Uruk, Lagash o Babilonia ya existían locales públicos donde comer y beber fuera de casa. En Lagash se halló una taberna con bancos de piedra, jarras de cerámica y restos de guiso, prueba arqueológica de uno de los primeros restaurantes de la historia.
Estas tabernas eran gestionadas, en muchos casos, por mujeres llamadas sabitum, figuras clave en la economía urbana. Allí comían obreros, viajeros y comerciantes; se cerraban tratos, se socializaba y se descansaba del calor extremo.
El Código de Hammurabi regulaba precios, cantidades y calidad, castigando a quienes adulteraban la cerveza o engañaban con las medidas. En tablillas cuneiformes se han encontrado incluso auténticos menús del día.
💡 Dato curioso: en la Lista Real Sumeria aparece Kubaba, una tabernera que llegó a gobernar la ciudad de Kish. Es la primera mujer gobernante documentada de la historia.
Antiguo Egipto (ca. 1500 a.C.): comida preparada en los muelles del Nilo
En ciudades como Tebas o Menfis, las casas de comida ofrecían pan de cebada, pescado seco, verduras y cerveza de trigo. Los trabajadores de templos y necrópolis recibían raciones ya preparadas para consumir en obra o llevar a casa.
Los vendedores ambulantes recorrían los muelles con cestas llenas de comida lista para llevar, envuelta en hojas o servida en pequeños cuencos de barro.
💡 Dato curioso: en algunas tumbas se han encontrado maquetas de panaderías y cervecerías como bienes esenciales para la vida eterna.
Grecia Clásica (ca. 500 a.C.): tabernas y la primera comida callejera
En Grecia, los kapēleia eran tabernas donde se servían vino, queso, pan, pescado frito o aceitunas. Su clientela era popular y bulliciosa: marineros, viajeros y trabajadores.
Pero la gran revolución ocurría en la ágora, donde vendedores ambulantes ofrecían comida rápida: pan con queso, higos, brochetas de carne, pescado frito y dulces con miel.
Era el equivalente griego del “street food”.
💡 Dato curioso: el souvlaki moderno es descendiente directo de estas antiguas brochetas mencionadas por Plutarco en el siglo V a.C.
Persia (ca. 400 a.C.): la Ruta de la Seda y el “take away” del mundo antiguo
A lo largo del inmenso Imperio Persa surgieron los caravanserais, enormes posadas fortificadas que ofrecían comida caliente, pan recién hecho, guisos especiados, frutos secos y alimentos preparados para viajar días enteros.
Estos lugares eran auténticos centros gastronómicos donde se mezclaban recetas persas, árabes, indias y mediterráneas.
💡 Dato curioso: muchos caravanserais tenían cocinas permanentes atendidas por cocineros profesionales. Eran, en esencia, los primeros restaurantes de carretera.
Roma (siglo I d.C.): los termopolia y el primer “delivery” funcional
Roma llevó la cultura de comer fuera a otro nivel. En Pompeya y Herculano, los termopolia eran pequeños locales con mostradores de piedra donde se conservaban guisos calientes, vino especiado, legumbres o pescado.
Para quienes vivían en insulae (edificios sin cocina), era el equivalente a un restaurante diario: podías comer allí o llevar la comida envuelta en paños o recipientes.
Los frescos en las fachadas funcionaban como menús visuales.
Y aunque no existía un reparto organizado, los amos enviaban a sus esclavos a recoger comida para traerla a casa. En esencia, un proto-delivery.
💡 Dato curioso: el emperador Claudio reguló los termopolia porque temía que fomentaran el ocio excesivo. Nada cambia.
Lo que se comía en estas primeras comidas “para llevar”
Mesopotamia: guisos de cebada, legumbres, pan plano, pescado de río, cerveza.
Egipto: pan de cebada, verduras, pescado seco, cerveza de trigo.
Grecia: pan con miel o queso, aceitunas, pescado frito, frutos secos.
Persia: panes planos, guisos con especias, frutos secos, dátiles.
Roma: legumbres, cerdo, pescado con garum, pan y vino especiado.
Curiosidades gastronómicas del mundo antiguo
Menús de arcilla: las tablillas cuneiformes mesopotámicas con precios y raciones ya eran una forma primitiva de menú.
La tabernera poderosa: Kubaba, tabernera sumeria, llegó a ser reina.
Comida + entretenimiento: algunas tabernas mesopotámicas ofrecían música, juegos e incluso servicios íntimos.
Marketing visual romano: los frescos de los termopolia mostraban la comida como si fueran cartas de restaurante.
Regulación estricta: el Código de Hammurabi castigaba adulteraciones alimentarias.
Primer delivery documentado: en 1889, en Nápoles, cuando el pizzaiolo Raffaele Esposito entregó pizzas a la reina Margherita.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la primera taberna documentada?
La taberna de Lagash (Irak), datada alrededor del 2700 a.C., con bancos, jarras de cerveza y restos de comida.
¿Quién inventó los menús?
Las tablillas cuneiformes de Mesopotamia ya funcionaban como menús escritos con raciones y precios.
¿Qué se comía en estas primeras “comidas preparadas”?
Guisos de cebada, pan, pescado seco, queso, frutos secos y vino o cerveza, según la región.
¿Cuándo empezó realmente el delivery moderno?
El primer reparto registrado es de 1889: tres pizzas entregadas a la reina Margherita en Nápoles.
¿Existía control de calidad?
Sí. Mesopotamia, Grecia y Roma regulaban cantidades, frescura del pescado, pureza del vino y medidas de cerveza.
¿Cómo conservaban los alimentos sin refrigeración?
Secado al sol, salado, ahumado y uso de especias.
¿Había dulces o postres para llevar?
Sí: higos secos, panecillos con miel, dátiles rellenos y dulces de sésamo.
En The Orange Club creemos que cada plato cuenta una historia. Y al mirar atrás, descubrimos que pedir comida, comer fuera y compartir recetas son tradiciones tan antiguas como las civilizaciones que nos precedieron.
La gastronomía es el hilo que une miles de años de cultura… y nosotros seguimos tejiéndolo.
✍️ Artículo escrito por el equipo de The Orange Club Valencia — restaurante y cervecería de referencia en el corazón de Valencia, especialistas en cervezas y cocina de calidad.
